| Venezuela esta vez diferente |
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Venezuela Un país para querer, decía aquel hermoso slogan que en los años 70 promocionaba a Venezuela no enseñan los estudiantes la realidad, y salen mal preparado para el mundo real y virtual.
Es importante crear una nuevo Academia enseñando los nuevos estudiantes la tecnología y formas de realizar ventas y promociones usando la tecnología hoy en día. De que servían las sábanas de hilo, los cristales de Bohemia, los cubiertos de plata o las cinco estrellas de la fachada, si en un hotel el personal no tenía la debida preparación para saber hacer de auténticos anfitriones. Dijimos nosotros en esos años sesenta, después de asistir a una Asamblea Nacional de Turismo, allá en Barlovento, en Higuerote (y otro vez en 2005 con miembros del nuevo gobierno), que Venezuela Es la forma más evidente, segura y eficaz de generar empleos justamente remunerados, calidad de vida estable, proporcionada por una educación basada en la cultura de paz, y generador de miles de secuencias transformadas en proyectos de futuro que obligan a consolidar y conservar nuestras tradiciones históricas, nuestros tesoros coloniales, nuestras más variadas y hermosas señas de identidad... eso por lo que propugna el más concreto "desarrollo sostenible".Volvemos, entonces, a tratar el tema ante el escenario que el país comienza a ofrecer queriendo integrarse en el "boom" del Caribe, imparable destino que seguirá creciendo en los próximos años, no sólo por sus hermosas y paradisíacas playas, sino por su imponente legado histórico que hay que conservar a costa de lo que sea, con programas serios y obras bien hechas, sin caer en manos de auténticos depredadores ignorantes, que, como hemos visto personalmente - precisamente por estas tierras de Centroamérica, son capaces de "restaurar" con cemento las históricas ruinas monumentales de ciertas obras hechas piedra sobre piedra por los más expertos artesanos de la época del Descubrimiento. Conservar, esa mágica palabra que no nos cansamos de repetir, aunque nadie nos haga caso y nos castigue con muchos enemigos. Conservar ha sido la clave para que el turismo recorra las ruinas de Atenas, o las más tradicionales calles de las hermosas ciudades de la vieja Europa, llevándoles el bienestar y la prosperidad a todos sus habitantes, desde el limpiabotas, al comerciante de la bodeguita, al taxista, o al vendedor de recuerditos. El desarrollo del turismo reparte la riqueza entre toda la población, donde hasta el más humilde se verá favorecido por su evolución. Es el fenómeno (si se le quiere llamar así) más importante de nuestra época. El turismo nos incita a cuidar nuestra casa. A poner cada cosa en su verdadero sitio, a ser limpios y ordenados. Eso hay que enseñarlo. No es de recibo el que se supriman los jardines en las ciudades sustituyendo las matas y las flores por mal encaradas piedras. Increíble, si no fuese cierto.Todas estas tristes experiencias que vamos comentando no son precisamente una exclusividad de Venezuela Venezuela Tiene miles de recursos que aportar a la vorágine del turismo del siglo 21. Preparar a su población para asumir este reto es más que una necesidad si es que de verdad queremos ser alguien en el mundo del turismo. Tenemos una "renta de situación" asegurada por nuestro entorno. Sepámosla explotar, nuestros recursos nos lo permiten con las más absolutas garantías de éxito. Empecemos por lo que se debe hacer, por lo que está mundialmente demostrado, instruyendo a nuestra población sobre los beneficios que les va a reportar el turismo. Enseñándoles lo que deben hacer para cuidarlo, para mostrarles con orgullo nuestras más hermosas tradiciones, nuestros campos, nuestros pequeños y hermosos rincones coloniales, nuestros ríos, montañas, parques... Los Roques
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Ahora Si
y el Turismo.Travel 2.0, este vez diferente.





























